Encuentro entre Oriente y Occidente: Gandhara.

Hoy compartimos un pequeño texto sobre historia del arte: la zona de Gandhara, que llegaba desde Afanistán, Pakistán e India y que supuso la unión entre Occidente y Oriente en cuanto al budismo.

– Bodhissatva de pie, de Gandhara, siglos II-III d.C. El culto del bodhisattva, o buda en potencia. probablemente tuvo su primera expresión en la escultura gandhárica. Aquí, la indumentaria y los ornamentos principescos sugieren una elevada posición tanto social como espiritual, mientras que los rasgos faciales y el bigote atestiguan la impronta grecorromana que dejó tras de sí el paso de Alejandro Magno.-

La difusión del budismo dependió, hasta cierto punto, de soberanos individuales y del temperamento de las sociedades que fueron evolucionando en los diferentes reinos e imperios. Fueron tres las zonas imperiales del subcontinente indio entre los años, aproximadamente, 330 a.C. y 600 d.C. -Gandhara, el imperio Maurya y el imperio Gupta [Nota: Hablaremos de éstos imperios más adelante en el blog]- que influyeron de manera particular en la difusión del budismo y en el desarrollo del arte y las ideas budistas.

La primera de ellas apareció en la región conocida como Gandhara tras la conquista del noroeste de la India por parte de Alejandro Magno en 327-326 a.C. Las culturas de Gandhara, situadas básicamente en el actual noroeste de Pakistán, florecieron en los cuatro siglos anteriores y posteriores al principio de la era cristiana. Ubicada entre la India, el actual Afganistán y las tierras de Asia central, Gandhara sufrió incursiones imperiales provenientes tanto del este como del oeste, y en consecuencia, se convirtió en lugar de encuentro de presiones políticas y culturales indias, griegas y persas. Tras la breve conquista por parte de Alejandro, la región fue parcialmente colonizada por griegos bactrianos y por los persas con los que Alejandro había guerreado. Éstas poblaciones gandháricas mixtas practicaban varias religiones y el budismo -introducido hacia 250 a.C. por misioneros de Ashoka, el emperador Maurya- coexistió con el hinduismo, el zoroastrismo y posteriormente, con el cristianismo.

– Relicario en forma de stupa, Gandhara (actual Pakistán), siglos IV-V. La estupa se asienta sobre un capitel corintio delimitado por cuatro felinos con alas y picos. Su forma elaborada sugiere que fue colocado en un santuario donde fue visto en lugar de encerrado en una estupa de mampostería sólida.-

Numerosas ruinas de stupas y edictos cincelados en la roca y erigidos por Ashoka son testimonios de la intensa presencia y elevada posición del budismo gandhárico, aunque poco más es lo que se sabía hasta hace pocos años acerca del budismo en la región. Unas breves inscripciones en la lengua gandhari, derivada del sánscrito, en escritura kharosti, indican la existencia de monasterios.

Una versión en gandhari del Dhammapada, perteneciente al canon theravada, junto con Las preguntas del rey Milinda, que recoge un diálogo entre un monje y un monarca helénico del siglo II d.C. llamado Menandro (Milinda) , también atestiguan la importancia del budismo en la región. En los museos se conservan abundantes relieves gandháricos en piedra, con su particular estilo indio, en los que aparecen figuras que destacan por su marcado naturalismo, pero que son un tanto rígidas, con facciones europeas y túnicas de estilo griego.

– Dipankara Jataka (La historia del asceta Megha y el Buda Dipankara). Escultura s.II, Gandhara, actual Pakistán.-

Los escultores de Gandhara también crearon asombrosos frisos de escenas de la vida de Buda, su familia y sus compañeros: tanto éstos como las numerosas y refinadas imágenes del Buda fueron, con toda probabilidad, las primeras en representar a Siddharta como ser humano. Algunas de dichas figuras lo presentan en momentos cruciales de su vida, y en muchas, se le ve con cabello y bigotes de aspecto europeo.

En 1994 se amplió nuestro conocimiento sobre el budismo gandhárico gracias al espectacular descubrimiento de una colección de 29 manuscritos en corteza de abedul del siglo I d.C. Aunque se continúan descifrando [Nota: A fecha de éste año, 2021, los Manuscritos de corteza de Abedul de Gandhara siguen siendo investigados por varias universidades, parecen ser de un conjunto mucho más grande de textos conservados en la biblioteca de un monasterio de la secta Dharmaguptaka en Nagarāhāra.], resulta evidente que gran parte del corpus literario budista original indio -sutras (discursos del Buda), vinaya (enseñanzas sobre disciplina monástica) y abhidharma (enseñanzas filosóficas avanzadas), colectivamente conocidos como Tripitaka o Tres Canastas- también fue reunido y transcrito en otra lengua que no era el pali y en una región muy distinta.

Otros manuscritos similares como el Dhammapada en gandhari, llegaron hasta Asia central y China, pero, a pesar del descubrimiento de inscripciones kharosti en excavaciones realizadas en la Ruta de la Seda, todavía no se ha hallado una cantidad semejante de manuscritos.

Fuentes:

Tesoros del Buda: El Esplendor de la Asia Sagrada, Tom Lowenstein, ed. Blume, año 2007.

https://www.metmuseum.org/

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